Nuestro Sitio Web utiliza cookies propias y de terceros para personalizar la navegación, y mejorar sus servicios mediante el análisis de los hábitos de navegación de los usuarios. Si continua navegando, Usted acepta su uso de conformidad con nuestra Política de Cookies. Ver más información / X

Ginecología

Ginecología Ginecología

Malestar vulvovaginal

Al igual que la piel, el área genital de la mujer presenta un sistema de defensa frente a las agresiones externas. El grosor del epitelio vaginal, su grado de descamación y la secreción vaginal constituirían una barrera física (mediante el arrastre), mientras que el ecosistema de la flora  vaginal (principalmente del género Lactobacillus) sería la barrera química que gracias a la producción de un pH ácido la protege de otros gérmenes patógenos. 

Las vulvovaginitis

Este epitelio y esta flora vaginal no presentan propiedades constantes a lo largo de la vida de la mujer, sino que sufren cambios fisiológicos con la edad como resultado de las modificaciones hormonales (desde recién nacida hasta la menopausia). Existen otras condiciones que favorecen el desequilibrio vaginal como son la diabetes mellitus, una vida sexual muy activa, tratamientos farmacológicos (anticonceptivos orales, antibióticos,...), una higiene deficiente y la exposición a irritantes (productos de higiene íntima inadecuados).

 

Estas alteraciones contribuyen a la aparición de una mucosa vaginal susceptible a la irritación a la inflamación e incluso, a la infección. Ocurre lo que se denomina una vulvitis o una vulvovaginitis, una inflamación del área genital que se suele acompañar de síntomas diversos como escozor, picor, dolor al orinar y secreción vaginal anormal entre otros.

Productos

Más Compartir