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Dermatología

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Piel seca

La piel recubre la totalidad del cuerpo humano, constituyendo así la superficie corporal. Su parte más externa está formada por el llamado estrato córneo (células epiteliales  muertas llenas de queratina) y una emulsión de agua, sustancias grasas y restos celulares que la recubren por completo, el llamado manto hidrolipídico. Este manto es la barrera química, sobrepuesta a la barrera física del estrato córneo, que actúa impermeabilizando la piel.

El manto hidrolipídico

Podemos considerar al manto hidrolipídico como el cosmético natural de la piel con propiedades emolientes e hidratantes. Tanto factores externos (contacto continuo con detergentes, disolventes o sustancias irritantes, el sol, etc.) como internos (la genética, el envejecimiento, enfermedades, etc.) conllevan a su deterioro originando una piel seca o xerosis cutánea.

 

La piel seca tiene gran trascendencia en dermatología. Acostumbra a ser una piel fina y frágil, que se irrita y se inflama con facilidad (dermatitis, eccemas, etc...). Presenta un aspecto tirante, deslustrado y cuarteado, a nivel superficial se aprecia un cierto grado de descamación y presencia de arrugas. Es especialmente corriente en niños menores de 10 años y en adultos mayores de 60. Su origen reside fundamentalmente en un déficit de factores hidratantes naturales (FHN) como la urea, los ácidos grasos, el sodio, aminoácidos, etc...), que se encuentran habitualmente en el manto hidrolipídico.

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