Consejos para fortalecer las uñas

3 diciembre 2018 | Cabello y uñas

Consejos para fortalecer las uñas

Las uñas son probablemente el elemento más distintivo de nuestras manos. Sobre todo, porque dicen mucho de la persona, la meticulosidad de su higiene, la sofisticación o la naturalidad con la que desea presentarse a los demás e incluso sus defectos. 

Es decir, juegan un papel clave en la imagen y, precisamente por ello, son motivo frecuente de consulta en el campo de la dermocosmética.

Además, unas uñas frágiles pueden interferir en el campo profesional, dificultando la realización de múltiples tareas, así como en actividades rutinarias como vestirse o peinarse.

Por lo que respecta a la salud, no hay que olvidar que tener unas uñas débiles favorece la aparición de ciertas afecciones dermatológicas, como infecciones bacterianas o fúngicas, al verse mermada su función protectora.

De este modo, tanto por su importancia a nivel funcional, estético y en el día a día de las personas, las uñas quebradizas son un problema que no se debería ignorar.

El síntoma más frecuente de esta afección dermatológica, cuyo término médico es onicosquicia, consiste en el despegamiento o exfoliación en láminas horizontales de las uñas. En ese sentido, la percepción subjetiva de quienes la sufren es que las uñas se abren en capas y hay una ausencia de crecimiento.

Una vez estas se fragilizan, la rotura de las mismas se produce fácilmente, dando lugar a un aspecto astillado, irregular y en forma de sierra en la parte del borde.

Aunque se trate de un problema que afecta aproximadamente al 20% de la población, la mujer lo padece dos veces más que el hombre y, en general, la prevalencia es mayor en personas de edad avanzada.

El envejecimiento, ciertas enfermedades, algunos fármacos, el contacto con agentes irritantes, los traumatismos o el exceso de sequedad en manos y pies pueden provocar la fragilidad de las uñas. 

De hecho, uno de los principales factores de origen interno de las uñas frágiles es el propio envejecimiento. Aún así, las causas de las uñas quebradizas pueden ser múltiples e imbricarse entre sí.

En ese sentido, cabe tener en cuenta que un pequeño porcentaje de casos de onicosquicia se debe a enfermedades como las infecciones por hongos o bacterias, dermatosis como el eccema o la psoriasis o alteraciones sistémicas como las que pueden darse en el hígado o el riñón.

De ser así, la fragilidad de las uñas se acompaña de otros síntomas que favorecen el diagnóstico y el tratamiento adecuado. 

Asimismo, ciertos fármacos como los empleados en los tratamientos oncológicos, algunos antiinflamatorios y las dosis altas de vitamina A pueden dar lugar a unas uñas quebradizas.

Por su parte, los bajos niveles de hierro, muy frecuentes en las mujeres en edad fértil como consecuencia de la menstruación, pueden debilitar también las uñas. 

A su vez, esta ferropenia puede darse por dietas restrictivas o carenciales, como las que a veces se emplean para bajar de peso o en las que se restringen las proteínas animales.

Por lo que respecta a los factores de origen externo, una excesiva deshidratación en manos y pies, el contacto con ciertas sustancias químicas – por ejemplo, detergentes, lejías, esmaltes, endurecedores o quitaesmaltes con acetona – así como los traumatismos pueden provocar igualmente la fragilidad de las uñas. 

Cómo endurecer las uñas

La prevención y el manejo de las uñas quebradizas requieren de unos cuidados apropiados. Asimismo, hay medidas que pueden ayudar a fortalecerlas.

  • Evitar los factores agravantes. Un lavado excesivo y demasiado agresivo de manos y pies, el frío y los traumatismos repetidos – por ejemplo, al teclear el ordenador o el contacto con la zapatilla al correr – pueden debilitar las uñas. También el uso de agentes tóxicos o irritantes pueden causar unas uñas frágiles y que se rompen con facilidad. Por esta razón, en caso de tener que entrar en contacto con estas sustancias, se recomienda utilizar guantes de goma o plástico con cubierta interior de tela o bien guantes de algodón.
  • Mantener una limpieza de las uñas adecuada. Para el cuidado de manos y pies, se puede usar un cepillo suave y un jabón neutro. Asimismo, es fundamental cortar las uñas 1mm por fuera del borde y de forma recta. En caso de limarlas, hay que evitar las esquinas para impedir provocar heridas por las que puedan penetrar los microbios.
  • Hidratar las uñas. La inmersión de manos y pies en agua tibia durante 10 y 20 minutos, seguida de la aplicación de agentes hidratantes puede ayudar a fortalecer las uñas. Algunos de los más eficaces son el ácido láctico, la urea, los fosfolípidos y los aceites minerales de baja oclusión.
  • Espaciar las manicuras y las pedicuras. La laca de uñas tiene una función protectora, pero el uso de quitaesmaltes puede contrarrestar su efecto beneficioso. Por ello, estos no se deben aplicar y retirar más de una vez por semana. También hay que tener en cuenta que las uñas artificiales o de plástico, así como el pegamento que se usa para colocarlas, pueden provocar su fragilidad.
  • Seguir una dieta equilibrada. Es bien conocido que existen nutrientes que son necesarios para el crecimiento y el mantenimiento de la integridad de las uñas. Tanto es así, que es su carencia lo que las vuelve quebradizas y sin brillo. Los más importantes son los aminoácidos precursores de la queratina ungueal, como la L-cistina y los derivados de la gelatina, el zinc, el hierro y el calcio, así como la D-biotina y la vitamina D. De este modo, para unas uñas fuertes es fundamental mantener una dieta saludable y variada. No obstante, en los casos que puedan producirse deficiencias nutricionales, existen complejos minerales y vitamínicos específicamente destinados a mejorar la vitalidad y el crecimiento de las uñas

Más allá de todos estos consejos para fortalecer las uñas, en determinadas circunstancias, será necesario seguir un tratamiento farmacológico prescrito por el dermatólogo.

Bibliografía
  • Alomar, A. Uñas, alteraciones más frecuentes [en línea]. Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología, 2016. <https://fundacionpielsana.es/mi-enfermedad/unas-alteraciones-mas-frecuentes>.
  • Gaviria, M.E. & Gómez, L.M. Síndrome de uñas frágiles [en línea]. Medicina Cutánea Ibero-Latino-Americana, 2015. <https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/keratosis-pilaris/symptoms-causes/syc-20351149>