La alopecia difusa: tipos, causas y tratamiento

2 diciembre 2019 | Cabello y uñas

La alopecia difusa: tipos, causas y tratamiento

Una caída del cabello generalizada, brusca e intensa. Esta es la manifestación clínica de la alopecia difusa, una de las principales causas de pérdida de densidad capilar.

Aun así, lo cierto es que no suele tratarse de una afección grave y acostumbra a ser autolimitada, transitoria y reversible. De este modo, se caracteriza por síntomas completamente opuestos a otros tipos de pérdida de pelo como es el caso de la alopecia cicatricial. 

No obstante, para que así sea, es fundamental identificar las causas de la alopecia difusa de forma temprana y, si procede, seguir un tratamiento específico.

Además, no puede obviarse el hecho de que cualquier caída de pelo significativa suele provocar un impacto muy negativo en el bienestar emocional y la autoestima de quienes la sufren. 

En cuanto al diagnóstico, existen diferentes tipos de alopecia difusa. Concretamente, estas se clasifican en función de la fase folicular en la que se produce dicha pérdida de cabello. Es decir, en la fase de crecimiento (anágena) o bien en la fase de caída (telógena).

El cabello está en constante renovación. No obstante, existen diferentes causas que pueden provocar una caída del pelo excesiva en todo el cuero cabelludo.

Así pues, una alopecia difusa puede tratarse principalmente de un efluvio anagénico agudo, un efluvio anagénico crónico, un efluvio telogénico agudo o un efluvio telogénico crónico.

Lo cierto es que, más allá de la fase folicular en la que se producen, las causas de la alopecia difusa pueden ser muy distintas. Por tanto, el tratamiento diferirá en todas ellas.

De este modo, identificar el origen de la alopecia y hacer un correcto diagnóstico es vital para frenar su evolución.

Paralelamente, hay que tener en cuenta que existen otras afecciones que se caracterizan también por una caída del pelo generalizada.

Efluvio anagénico agudo

El efluvio anagénico agudo se caracteriza por una pérdida de pelo difusa, repentina y exagerada que tiene lugar pocos días después de acontecer el factor desencadenante.

Si bien existen diferentes causas para este tipo de alopecia, muchas veces tienen que ver con enfermedades endocrinológicas. Entre ellas, el hipertiroidismo, el hipotiroidismo y la diabetes mellitus. 

No obstante, el desencadenante más común suele ser el consumo de ciertos fármacos. Principalmente, los empleados en el tratamiento de los procesos oncológicos (anitmitóticos). En estos casos, el medicamento provoca que el cabello pase a la fase de caída de forma prematura.

Asimismo, esta caída del cabello puede ser consecuencia de deficiencias nutricionales. Concretamente, una falta de ácidos grasos esenciales, biotina, zinc, cobre, hierro o yodo.

También, aunque con menor frecuencia, esta alopecia generalizada puede producirse al entrar en contacto con ciertas plantas, radiaciones ionizantes, drogas u otros tóxicos.

De este modo, el tratamiento de la alopecia difusa de este tipo consiste en evitar o eliminar la causa desencadenante o subsanarla. Por ejemplo, tratando la patología de base o con el consumo de suplementos vitamínicos específicos, según corresponda.

Asimismo, en ciertos casos, se recomendará la aplicación de minoxidil al 5%, ya que este acorta el periodo de recuperación del cabello.

Efluvio anagénico crónico 

Se trata de un síndrome que aparece por una insuficiente adherencia del tallo piloso del pelo al folículo. Como consecuencia, se produce un fácil arrancamiento del cabello con la tracción y sin dolor.

Lo cierto es que consiste en una afección muy característica y que suele presentarse en niñas de corta edad y cabello rubio.

En el caso del efluvio anagénico crónico, el cuadro suele autolimitarse con el transcurso de los años. No obstante, ante la sospecha de esta patología, hay que acudir al dermatólogo para que pueda valorarlo.

Además, el especialista puede recomendar la administración de biotina y cistina por vía oral, junto a minoxidil al 2%.

Efluvio telogénico agudo

El efluvio telogénico agudo es el tipo más frecuente de todas las alopecias difusas. Por tanto, suele estar detrás de la mayoría de las consultas respecto a la pérdida de cabello tanto en dermatología como en las oficias de farmacia. 

A diferencia del efluvio anagénico agudo, la caída del cabello que se produce es menos brusca y acontece de 2 a 4 meses después de la causa desencadenante. De hecho, no se trata de una alopecia evidente, sino que son sobre todo los afectados quienes perciben la disminución de la densidad capilar.

En estos casos, las causas de la pérdida de pelo pueden ser fisiológicas o patológicas. No obstante, se trata de una alopecia reversible y autolimitada. De hecho, la repoblación de los folículos pilosos suele tener lugar en torno a los cuatro o seis meses, una vez se evita el factor desencadenante.

Aun así, en el tratamiento para la alopecia de este tipo se pueden incluir otro tipo de medidas coadyuvantes.

Dentro de este grupo, destacan los siguientes subgrupos:

Alopecia postnatal

Es la caída del cabello del bebé, que tiene lugar desde el nacimiento hasta el sexto mes de vida.

Alopecia postparto

Durante el embarazo, hay un retraso en el paso de la fase de crecimiento a la fase de caída. No obstante, una vez se produce el alumbramiento, todo este cabello cae y se produce una alopecia postparto. Esta suele iniciarse entre el primer y el cuarto mes y suele ceder habitualmente a los seis meses.

Aunque se trate de un proceso fisiológico, hay que descartar que la pérdida de pelo se deba a una deficiencia de hierro.

Tensión emocional

La ansiedad, la depresión o el agotamiento psíquico también tienen la capacidad de provocar una aceleración en la caída del cabello.

Estrés físico

Circunstancias como una intervención quirúrgica, una anestesia prolongada e incluso una fiebre elevada pueden provocar una pérdida de densidad capilar.

Radiación ultravioleta

La conocida como ‘caída estacional del cabello’ que tiene lugar en los meses de otoño es un fenómeno real y se debe al daño provocado por la radiación ultravioleta en el pelo durante el verano.

Esta es la razón por la que las consultas respecto a la pérdida de cabello se incrementan al llegar a esta época del año.

Fármacos

La duración, la dosis y la susceptibilidad de cada persona respecto a ciertos fármacos pueden interferir en las fases del ciclo capilar.

Dietas hipocalóricas

Una dieta baja en calorías (menos de 1000 kcal diarias) o la malnutrición puede producir una alopecia difusa entre uno y seis meses después de su inicio. 

Ferropenia

La deficiencia de hierro, ciertas vitaminas y oligoelementos también pueden provocar este tipo de alopecia. Por tanto, en estos casos, la suplementación con los nutrientes deficitarios también beneficiaria la evolución de la caída del cabello.

Efluvio telogénico crónico

Esta pérdida del cabello suele aparecer sobre todo en mujeres entre los 30 y 60 años. Generalmente, se trata de una caída de pelo abundante, por un tiempo prolongado y con épocas de exacerbaciones. 

Aunque no se conocen exactamente las causas, se suele asociar a la alopecia androgenética.

No obstante, la recuperación del cabello perdido suele ser suficiente como para conseguir un resultado estético satisfactorio.

Por lo que respecta al tratamiento de la alopecia de este tipo, este suele consistir en la aplicación de minoxidil al 5%. También, en la suplementación de biotina y zinc, cuando existe una deficiencia de estos nutrientes.

Otras alopecias difusas

A la hora de hacer un diagnóstico de alopecia difusa, hay que tener en cuenta otras afecciones que puede cursas con síntomas similares.

Entre ellas, la alopecia areata, la alopecia androgenética de patrón femenino, la alopecia senil, ciertas dermatosis (erupciones cutáneas por fármacos y dermatitis de contacto, por ejemplo) o el hábito de arrancar el pelo de forma compulsiva (tricotilomania).

Precisamente por la importancia del diagnóstico precoz en la evolución de la alopecia difusa, es fundamental acudir al dermatólogo en caso de una caída del cabello acusada y repentina o ante cambios en la textura del pelo.

Asimismo, es fundamental mantener un cuidado capilar adecuado para prevenir la caída del cabello.

Bibliografía

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Maroñas, L. Gutiérrez, C et alt. Efluvio telógeno [en línea]. Fundación Piel Sana. Academia Española de Dermatología y Venereología, 2017. <https://fundacionpielsana.es/wikiderma/efluvio-telogeno>