Cómo cuidar la piel con queratosis pilaris

1 octubre 2018 | Cuidado de la piel

Cómo cuidar la piel con queratosis pilaris

La queratosis pilar o pilaris es una afección cutánea benigna y muy frecuente que se caracteriza por la aparición de pequeños bultos en la piel, así como de zonas ásperas.

Se produce porque la queratina, una proteína cutánea, forma tapones duros dentro de los folículos pilosos, dando lugar a estas protuberancias de aspecto similar a la ‘piel de gallina’. De hecho, es habitual que al arrancar este tapón de queratina pueda encontrarse un pelo enrollado dentro del folículo.

Por lo general, estos bultitos suelen tener el tamaño similar al de un grano de arena y son de una coloración que puede ir del blanco al rojo. Además, al agruparse en placas, se sienten rugosos al tacto.

Las lesiones de queratosis pilar suelen localizarse principalmente en la parte lateral de los brazos y los muslos, así como en las nalgas. No obstante, en los niños acostumbra a afectar a la zona de las mejillas.

A pesar de que estas protuberancias de queratina no suelen doler ni picar, la queratosis pilaris puede ser molesta porque acostumbra a ir acompañada de sequedad cutánea.

No obstante, el principal motivo de preocupación de las personas con esta afección de la piel es su afectación estética. Sobre todo, cuando las lesiones se forman en zonas más expuestas como es la cara. Asimismo, en ocasiones pueden dejar cicatrices residuales al desaparecer.

Aunque no se conocen con exactitud las causas de la queratosis pilaris, se asocia frecuentemente a las personas con fototipos más oscuros y dermatitis atópica. También, a ciertos trastornos hereditarios, la obesidad, la diabetes, la insuficiencia renal y el síndrome de Down, entre otros. 

Por su parte, el uso de ciertos fármacos como los corticoides sistémicos, el litio y el vemurafenib podrían contribuir a su aparición.

En general, la queratosis pilar suele aparecer por primera vez en la infancia, alcanzando su pico de prevalencia en la pubertad. Concretamente, se estima que podría afectar alrededor del 50-80% de los adolescentes.

Por el contrario, en la edad adulta suele producirse una mejoría y no es habitual en personas mayores de 30 años.

Las lesiones de queratosis pilar suelen localizarse principalmente en la parte lateral de los brazos y los muslos, así como en las nalgas

Consejos para el cuidado de la piel con queratosis pilar 

A pesar de que la queratosis pilar no se puede prevenir ni curar, sí es posible mejorar el aspecto de la piel y acabar con los bultitos y molestias que provoca.

De este modo, el tratamiento para la queratosis pilaris va dirigido a prevenir la excesiva sequedad cutánea, conseguir el reblandecimiento y la eliminación de los tapones de queratina que forman los bultos y proporcionar una mejoría de los síntomas tales como el enrojecimiento o el aspecto áspero de la piel.

Aun así, cabe tener en cuenta que ningún tratamiento para la queratosis pilar conseguirá una remisión instantánea, sino que pueden necesitarse meses. Además, las recidivas son frecuentes.

Por todo ello, más allá de seguir los siguientes consejos para el cuidado de la piel con queratosis pilar, es necesaria la supervisión dermatológica.

  • Los hábitos de higiene en la queratosis pilaris juegan un papel clave a la hora de mantener una adecuada humedad en la piel y evitar una excesiva sequedad cutánea. Por ello, se aconseja limitar el tiempo de la ducha, utilizar agua templada, optar por geles de baño sin jabón (syndet), secar suavemente la piel sin friccionar y aplicar siempre una crema hidratante tras el baño.
  • Para la hidratación de la piel, hay que optar preferiblemente por lociones emolientes específicas para queratosis pilaris que incluyan ingredientes que humecten la piel, formen una capa protectora que evite la pérdida de agua por evaporación e imiten el manto ácido-graso cutáneo.
  • Es conveniente que la misma crema hidratante de uso diario cuente, entre sus componentes, con agentes queratolíticos suaves que exfolien la piel, así como con activos antiirritantes, antiinflamatorios y que aceleren el proceso de cicatrización. Por ejemplo, el ácido glicólico y el ácido salicílico, y el bisabolol, respectivamente.
  • En algunos casos, puede estar aconsejado el uso de corticoides tópicos de baja o media potencia, así como retinoides.
  • Hay que cuidar la piel con queratosis pilaris especialmente en invierno, ya que tiende a empeorar debido a la menor humedad ambiental. En verano, en cambio, suele mejorar.
Bibliografía
  • Redacción. Queratosis pilar [en línea]. Fundación Piel Sana de la Academia Española de Dermatología y Venereología, 2016. <https://fundacionpielsana.es/wikiderma/queratosis-pilar>.
  • Redacción. Queratosis pilaris [en línea]. Mayo Foundation for Medical Education and Research, 2018. <https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/keratosis-pilaris/symptoms-causes/syc-20351149>.