Errores y aciertos en el cuidado de las callosidades

27 abril 2018 | Cuidado de los pies

Errores y aciertos en el cuidado de las callosidades

Las callosidades son zonas de piel muerta, de menor o mayor grosor, que aparecen en puntos muy concretos del pie cuando la dermis no recibe la correcta irrigación sanguínea por roces o presiones.

Cuando esto sucede, se produce la muerte de las células cutáneas y esto da lugar principalmente a dos tipos de lesiones: las durezas o tilomas, cuando las callosidades son más extensas; y los callos o helomas, cuando son más delimitadas, profundas y concéntricas.

Sin embargo, muchas personas consideran a las durezas en los pies y los callos como algo normal e inevitable, por lo que no hacen nada para prevenirlos ni eliminarlos.

A modo de prevención, es necesario buscar la causa que produce estas callosidades y tratar de corregirla, pues, de lo contrario, con el tiempo podrían aparecer de nuevo e incluso empeorar.

En algunos casos pueden deberse a malformaciones en los pies, pero el principal factor desencadenante de estas lesiones es el uso de calzado inadecuado, al ejercer una presión desmesurada y continuada sobre una zona concreta.

Por esta razón, se desaconsejan los zapatos cuya punta comprima los dedos o que ejerzan mucha presión en alguna parte del pie.

Mientras que las durezas en los pies suelen localizarse en los talones, los callos normalmente lo hacen en la planta o los dedos, como en el caso de los llamados popularmente ojos de pollo o gallo.

Para tratar de prevenir su aparición, se deberían seguir estos consejos:

  • Aplicar diariamente crema hidratante para suavizar la piel de los pies.
  • Utilizar un calzado cómodo y ancho que permita la movilidad.
  • Evitar caminar descalzo.

Sin embargo, una vez aparecen, se deberían tratar las callosidades de los pies del siguiente modo:

  • Utilizar piedra pómez tras el lavado y secado de los pies. Aplicar productos específicos de acción queratolítica que actúen contra las durezas y los callos.
  • No se deben usar lijas o limas para tratar las callosidades. Tampoco hay que cortar los callos con tijeras u otros objetos, ya que podrían producirse heridas.

En ocasiones, será necesario acudir al podólogo para poder eliminar los callos, especialmente en el caso de las personas diabéticas.

 

Infografía descargable al final del artículo.

 

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