Fatiga ocular: cómo descansar la vista

21 enero 2019 | Cuidado de los ojos

Fatiga ocular: cómo descansar la vista

Al realizar un sobreesfuerzo visual, generalmente al fijar la mirada a una distancia relativamente cercana, pueden aparecer molestias oculares, trastornos de la visión y otros malestares. Es lo que se conoce como fatiga visual, fatiga ocular o, médicamente, astenopia.

Este cansancio ocular se produce porque, al forzar la vista, se fatiga el músculo ciliar, que se encuentra en el interior del ojo y es el encargado de presionar al cristalino para enfocar las imágenes.

Hay muchos factores cotidianos que implican un trabajo ocular excesivo. De ahí que la fatiga ocular sea una condición oftalmológica frecuente. Entre ellos, actividades profesionales que exigen una alta atención visual durante muchas horas, leer sin hacer pausas, conducir largas distancias, una luz demasiado brillante o, por el contrario, una iluminación insuficiente, la contaminación o la sequedad ambiental provocada por los sistemas de refrigeración y calefacción. 

No obstante, hoy en día una de las principales causas de fatiga ocular es, sin duda, el uso continuado y excesivo de dispositivos digitales como son los móviles, los ordenadores, las tabletas, los videojuegos y el televisor. Es lo que se conoce concretamente como síndrome visual informático o fatiga ocular digital

Asimismo, este cansancio visual puede esconder alguna afección oftalmológica oculta, como el síndrome del ojo seco, o una visión no corregida adecuadamente con gafas o lentes de contacto.

Los síntomas de fatiga ocular pueden incluir la sensación de tensión, dolor o picor en los ojos, la pesadez de párpados, una mayor necesidad de parpadeo, el dolor de cabeza leve, la visión borrosa o doble e incluso la aparición de vértigos.

Es por todo ello que el cansancio ocular no es solo molesto, sino que puede afectar de forma significativa en la vida diaria de quienes lo sufren. Por ejemplo, al reducir la capacidad de concentración en el trabajo o poder comprometer la conducción.

No obstante, la fatiga visual suele ser una condición sin consecuencias graves a largo plazo y que desaparece al descansar la vista y tomar medidas que eviten o limiten las causas que la provocan.

Para prevenir y combatir el cansancio en los ojos, también es clave dormir bien y seguir una dieta equilibrada que evite carencias de nutrientes esenciales para la salud ocular como son la luteína, el zinc o los antocianósidos. 

La luteína es un tipo de vitamina llamada carotenoide y que se encuentra en el brócoli, las espinacas, los pimientos anaranjados, el kiwi, las uvas y la calabaza. Por su efecto beneficioso en la salud ocular, se la conoce popularmente como la ‘vitamina de los ojos’. Además, se utiliza en la prevención y el tratamiento de enfermedades oftalmológicas.

Por su parte, el zinc es un oligoelemento que se obtiene con el consumo de ostras, carne, marisco, legumbres, frutos secos y cereales fortificados. Este nutriente también contribuye a una mejor salud ocular y tiene un efecto protector frente a ciertas patologías oftalmológicas relacionadas con la edad.

Finalmente, los antocianósidos son un tipo de flavonoide que se emplean en oftalmología al mejorar la adaptación de la retina, sobre todo cuando hay problemas de visión nocturna. De forma natural, se encuentra en los arándanos y la grosella negra.

En cualquier caso, como algunos síntomas de fatiga visual pueden indicar una enfermedad ocular que necesite tratamiento o bien problemas de visión, hay que acudir al médico si estos no mitigan o se prolongan en el tiempo.

 

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Bibliografía
  • Redacción. Luteína [en línea]. MedinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, 2018. <https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/natural/754.html/>.
  • Redacción. Zinc [en línea]. Instituto Nacional de Salud. Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, 2011. <https://ods.od.nih.gov/factsheets/Zinc-DatosEnEspanol/>.
  • López, M.T. Flavonoides [en línea]. Offarm, Vol.21. Núm. 4. Abril 2002. <http://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-flavonoides-13028951>.