Cómo tratar las alergias oculares

15 abril 2019 | Cuidado de los ojos

Cómo tratar las alergias oculares

La alergia en los ojos, también conocida como conjuntivitis alérgica, consiste en una enfermedad inflamatoria de la superficie ocular.

Esta aparece cuando los ojos reaccionan ante una sustancia (alérgeno) que, en otras circunstancias, sería inofensiva.

Como consecuencia, ciertas células en el interior del ojo, los mastocitos, liberan histamina para combatirla, lo que provoca la aparición de molestias oculares.

Concretamente, los párpados y el globo ocular se vuelen rojos, se hinchan y producen picazón.

Asimismo, el lagrimeo, el ardor, la sensibilidad a la luz (fotofobia) son otros síntomas de alergia ocular habituales.

Las alergias oculares suelen manifestarse con el enrojecimiento, la hinchazón el picor y el ardor en los ojos, así como con el lagrimeo y la sensibilidad a la luz.

En determinados casos, además, puede haber una sensación de cuerpo extraño en el ojo, secreciones blanquecinas o una formación excesiva de legañas, sobre todo al despertar.

Las principales causas de alergia ocular suelen ser la exposición al polen, los ácaros del polvo, el pelo de las mascotas o el moho.

No obstante, también ciertos cosméticos o fármacos pueden provocar alergia en los ojos.

Aún así, no siempre es necesario que los alérgenos entren en contacto directo con la superficie ocular para provocar una reacción inflamatoria. En ese sentido, ciertos alimentos y las mordeduras o picaduras de insecto pueden causar igualmente los mismos síntomas en los ojos.

En función de su área de afectación, las alergias oculares pueden ser leves o graves.

En el caso de las alergias oculares leves, los síntomas se limitan a la conjuntiva, la membrana que recubre los párpados y el globo ocular. Por el contrario, en el caso de alergias oculares graves, la córnea también se ve afectada.

Dentro del primer grupo, se encuentra la conjuntivitis alérgica estacional, vinculada sobre todo a la polinización de plantas y árboles que tiene lugar en la primavera.

Esta reacción alérgica en los ojos también recibe el nombre de conjuntivitis primaveral y es uno de los procesos alérgicos más frecuentes.

En cambio, la conjuntivitis alérgica perenne puede manifestarse durante todo el año al estar relacionada con partículas presentes en los espacios interiores tales como los ácaros del polvo, el moho y la descamación y el pelo de los animales domésticos.

Tanto en la alergia ocular estacional como la perenne, la enfermedad suele ir acompañada de otras afecciones como el asma o la rinitis alérgica.

Por lo que respecta a las alergias en los ojos de carácter grave, se suele tratar de queratoconjuntivitis vernal o queratoconjuntivitis atópica.

La primera acostumbra a manifestarse en primavera y verano, principalmente en niños de sexo masculino con historial familiar o personal de atopia.

Además de compartir los síntomas de alergia ocular más habituales, la queratoconjuntivitis vernal puede ir acompañada también de visión borrosa y abundante secreción mucosa.

En el caso de la queratoconjuntivitis atópica, esta se caracteriza por una reacción alérgica que persiste durante todo el año y que se asocia a los adultos, sobre todo a los afectados por dermatitis atópica.

Como particularidad, este tipo de alergia ocular se suele manifestar con una mayor vascularización corneal, la presencia de tejido cicatricial en la conjuntiva y, en ocasiones, cataratas.

Cabe destacar que, a diferencia de otros tipos de conjuntivitis, las alergias oculares no son una afección contagiosa.

No obstante, sus síntomas ocasionan un malestar que condiciona el día a día de quienes los sufren, empeorando su calidad de vida. Por ello, se hace necesario tratar la alergia en los ojos.

Además, no hay que olvidar que las conjuntivitis alérgicas son una afección frecuente. Esto se debe a que, la mitad de las personas alérgicas – actualmente, entre un 20 y 30% de la población – tienen asociados problemas oculares.

 

El tratamiento de la alergia ocular

La clave para el tratamiento de la alergia en los ojos es evitar o limitar el contacto con la sustancia que provoca dicha reacción.

Sin embargo, esto no siempre es posible, por lo que puede ser necesario recurrir a medicamentos para la alergia ocular que ofrezcan un alivio rápido y eficaz.

De este modo, el tratamiento de la conjuntivitis alérgica consiste principalmente en los siguientes pasos.

  • Identificar las sustancias alergénicas. Una vez confirmado el diagnóstico de alergia ocular, es fundamental determinar qué sustancia está provocando esta enfermedad inflamatoria.

    Para ello, se debería acudir al alergólogo y, si procede, realizar determinadas pruebas cutáneas o bien un análisis de sangre específico. 

  • Evitar los alérgenos. Tomar medidas efectivas para limitar o evitar la exposición a sustancias alergénicas es clave para prevenir las alergias oculares.

    • Alergia al polen: Conviene no permanecer al aire libre cuando la concentración de polen esté en su punto más alto. Por lo general, a media mañana y al atardecer. Tampoco, cuando haya viento. Sin embargo, si esto no es posible, hay que utilizar gafas de sol.

      Asimismo, se deben mantener las ventanas cerradas y evitar el uso de ventiladores. 
    • Alergia al moho: Los ambientes húmedos pueden propiciar el crecimiento de moho, por lo que se debe intentar mantener unos niveles de humedad bajos. Para ello, el uso del aire acondicionado o un deshumidificador será de gran ayuda.

      También hay que limpiar con frecuencia las estancias de mucha humedad, como los baños y la cocina. 
    • Alergia al polvo: Cuando los ácaros del polvo son la causa de alergia ocular, es imprescindible extremar la limpieza del hogar.

      En ese sentido, conviene limpiar con aspirador y trapos húmedos – en lugar de escoba o trapos secos – para reducir la cantidad de polvo en suspensión.

      También es recomendable utilizar ropa de cama antiácaros y lavarla en la lavadora a altas temperaturas. 
    • Alergia a las mascotas: En el caso de alergia a los gatos u otros animales domésticos, conviene mantenerlos fuera de la casa lo máximo posible. Sobre todo, hay que evitar que las mascotas entren en los dormitorios.
      Asimismo, sería preferible retirar las alfombras o moquetas, ya que estas superficies suelen atrapar los pelos de los animales.

      También es aconsejable lavarse las manos después de tocar una mascota, así como la ropa que se estaba usando.

  • Aliviar los síntomas de la alergia ocular. Existen diferentes medicamentos que consiguen reducir las molestias que provoca la alergia en los ojos, así como prevenir su recurrencia.

    Por el contrario, hay que evitar remedios caseros para las alergias oculares como limpiar los ojos con manzanilla, ya que pueden empeorar la enfermedad y provocar sequedad ocular. 

    • Lágrimas artificiales. Aplicar gotas de lágrimas artificiales ayuda a eliminar temporalmente los alérgenos de la superficie ocular y, por tanto, aliviar los síntomas de alergia en los ojos.

      A su vez, contribuye a mantener una óptima hidratación y lubricación ocular, lo que se traduce en un mayor confort.

      Es conveniente elegir lágrimas artificiales sin conservantes, de modo que puedan utilizarse con la frecuencia que sea necesaria. 
    • Vasoconstrictores. Estas gotas para los ojos reducen el enrojecimiento ocular y el edema palpebral al provocar la constricción de los vasos sanguíneos.

      Si tienen, además, un efecto antihistamínico, pueden aliviar también el picor en los ojos.

      No obstante, el uso de estos colirios vasoconstrictores debe limitarse a dos o tres días, ya que su uso prolongado puede empeorar la irritación y los demás síntomas de alergia ocular. 
    • Antihistamínicos tópicos. Los colirios para la alergia ocular con estabilizadores de mastocitos ayudan a reducir el picor, el enrojecimiento, el ardor y el lagrimeo de los ojos. Además, contribuyen a prevenir la recurrencia de la alergia ocular.

      La frecuencia de uso dependerá de la elección del tipo de gotas. 
    • Antihistamínicos orales. Estos medicamentos para la alergia pueden aliviar el picor en los ojos. Sin embargo, en algunos casos, pueden ser contraproducentes al empeorar las molestias y favorecer la sequedad ocular. 
    • Corticoesteroides. Se suele recurrir a las gotas para ojos con corticosteroides únicamente en casos de alergia ocular crónica o grave. 
    • Inyecciones de inmunoterapia. Cuando los síntomas de alergia ocular no se pueden controlar con las medidas de prevención o los anteriores medicamentos, la inmunoterapia puede ser el tratamiento más indicado.

  • No frotarse los ojos. Hay que evitar este gesto, ya que solo se conseguirá una mayor irritación en los ojos.

  • Usar cosméticos para ojos sensibles. Ciertos desmaquillantes para los ojos, cremas hidratantes o maquillaje pueden provocar o agravar la irritación ocular. Por ello, es aconsejable elegir productos específicos para ojos sensibles.
Bibliografía