Las verrugas: por qué salen y cómo tratarlas

17 diciembre 2018 | Salud infantil

Las verrugas: por qué salen y cómo tratarlas

 

Las verrugas forman parte de las infecciones víricas cutáneas más habituales, por lo que son motivo de consulta frecuente en dermatología, pediatría y atención primaria.

Se caracterizan por ser pequeñas protuberancias en la piel que, por lo general, son indoloras e inofensivas.

En función de su localización, estas lesiones adquieren diferentes morfologías. Aún así, por lo general, suelen ser pápulas elevadas carnosas, rugosas al tacto, con una forma redonda u ovalada y de la misma coloración de la piel, blancas, rosadas o marrones.

Otra particularidad de estas lesiones es que, si se observan con una lente de aumento, puede verse un piqueteado negro que corresponde a la vascularización.

Las verrugas pueden aparecer en todo el cuerpo, pero generalmente lo hacen en los dedos, las palmas de las manos, y las plantas de los pies.

La única causa de las verrugas es la infección por el virus del papiloma humano (VPH), del cual hay más de un centenar de subtipos distintos. 

El contagio de este virus solo se produce por el contacto piel con piel o bien al tocar objetos contaminados. Así pues, en ningún caso las verrugas se transmiten a través de la sangre.

A pesar de que esta infección cutánea puede afectar a todo el mundo, es más habitual en personas jóvenes y sobre todo en niños. Asimismo, hay quien tiene una predisposición a presentar este tipo de lesiones.

Al igual que ocurre con otras infecciones víricas de la piel como el (o molluscum contagiosum), las verrugas cutáneas suelen ser una enfermedad inofensiva y que suele resolverse por sí misma.

Sin embargo, en ocasiones pueden ocasionar molestias. Por ejemplo, cuando se localizan en los dedos, donde suelen producir dolor y fisuras.

Asimismo, en el caso de los niños, es complicado evitar que toquen, rasquen o froten las lesiones, por lo que fácilmente pueden diseminar el virus a otras partes del cuerpo y, consecuentemente, hacer que aparezcan nuevas verrugas.

Por esta razón, la decisión de instaurar un tratamiento para eliminar las verrugas dependerá de diferentes factores. Entre ellos, la edad de la persona, la localización de las lesiones, el número, su tamaño, el tipo y el estado inmunológico de la persona.

A pesar de que en el manejo terapéutico de las verrugas de tipo cutáneo se han utilizado un buen número de estrategias, el tratamiento más eficaz y cómodo parece seguir siendo el queratolítico.

Esto es así porque, si se utiliza la técnica adecuada, gracias a este tratamiento para las verrugas las lesiones desaparecen prácticamente en su totalidad en tan solo unas semanas.

Este procedimiento consiste básicamente en limar o curetar la protuberancia para eliminar la hiperqueratosis (engrosamiento de la piel), aplicar el tratamiento queratolítico todas las noches y cubrir la lesión, ya que la oclusión potencia el efecto del tratamiento.

Concretamente, el ácido salicílico – preferiblemente, en una concentración del 25% – continua siendo el principio activo de elección, tanto en niños como en adultos, por su eficacia y su tolerabilidad.

En el caso de las verrugas planas, especialmente comunes en los niños y que suelen localizarse en el rostro, el tratamiento de elección es la tretinoína tópica.

También, la crioterapia con ácido nítrico, pero esta debe realizarse siempre en una consulta médica y preferiblemente por parte de un dermatólogo.

Finalmente, el cidofovir tópico o intralesional constituye el último escalón en el tratamiento de las verrugas. Es de uso exclusivamente hospitalario y está indicado en verrugas resistentes, como ocurre en pacientes inmunodeprimidos.

 

 

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Verrugas

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