Cómo actuar ante los diferentes tipos de quemaduras

28 abril 2026 | Cuidado de la piel

Cómo actuar ante los diferentes tipos de quemaduras

Conocer los diferentes tipos de quemaduras que existen es clave, porque no todas ellas deben atenderse igual. 

Si bien algunas pueden tratarse en casa, hay que saber cómo hacerlo para prevenir complicaciones y favorecer la recuperación de la piel.

En otros casos, en cambio, las quemaduras requieren de atención médica inmediata.

Hay que tener en cuenta que estas lesiones son una de las heridas más frecuentes, por lo que cualquier persona es susceptible de sufrirlas.

De ahí que sea tan importante saber identificar de qué tipo de quemadura se trata para poder actuar correctamente.

¿Qué tipos de quemaduras existen?

Las quemaduras son lesiones que se pueden clasificarse en función de su causa, su profundidad y su extensión.

1) Tipos de quemadura según su causa

Las quemaduras pueden estar provocadas por diferentes mecanismos.

  • Calor

Este tipo de quemaduras suelen ser las más frecuentes y suelen estar causadas por el contacto con un líquido caliente. Por ejemplo, aceite, agua hirviendo o vapor de agua.

También, por contacto con el fuego o un objeto caliente (plancha, horno, estufa, esterilla, tubo de escape, etc.).

  • Frío

La exposición prolongada a bajas temperaturas puede provocar lo que se conoce como quemaduras por congelación.

Otra posible causa es la aplicación de hielo directamente en la piel, sin protección y por mucho tiempo.

  • Corriente eléctrica

Las quemaduras eléctricas engloban todas aquellas que tienen su origen en distintas fuentes de electricidad. 

Entre ellas, relámpagos o contacto con corriente en el hogar o el lugar de trabajo.

  • Productos químicos

Las quemaduras químicas son aquellas lesiones que se producen por el contacto con ácidos potentes, productos de limpieza, disolventes de pintura o gasolina, entre otras.

  • Radiación

Dentro de este tipo de quemaduras, la más habitual es la causada por la exposición al sol (quemaduras solares).

No obstante, también pueden causarlas un tratamiento láser o las cabinas de bronceado.

Otro tipo de quemadura por radiación es la que puede aparecer como consecuencia de los tratamientos de radioterapia.

2) Tipos de quemaduras según la profundidad

Las quemaduras pueden afectar a las diferentes capas de piel, en función de su profundidad.

Según el daño causado, se clasifican en quemaduras de primer, segundo y tercer grado. También se habla de quemaduras de cuarto grado cuando estas van más allá de la piel.

  • Quemaduras de primer grado

Las quemaduras de primer grado o superficiales afectan únicamente la epidermis, la capa externa de la piel.

Se caracterizan porque el área afectada se muestra roja, levemente inflamada y dolorida. No obstante, las lesiones están secas (no hay exudado) y no se forman ampollas.

Este tipo de quemadura suele curarse de forma espontánea al cabo de unos días.

Puede aparecer una mancha marrón post inflamatoria en el proceso de curación, o bien la piel afectada puede mostrarse más clara.

Las quemaduras de primer grado raramente causan un daño en los tejidos a largo plazo ni tampoco cicatrices permanentes.

Suelen ser ejemplos de este tipo de quemaduras las provocadas por la exposición solar inadecuada.

  • Quemaduras de segundo grado

Las quemaduras de segundo grado (espesor parcial) involucran la epidermis y parte de la dermis (capa intermedia de la piel).

Las lesiones suelen ser dolorosas y mostrarse rojas e inflamadas. Además, están acompañadas de ampollas y exudado.

Este tipo de quemaduras necesitan entre una y dos semanas para curarse y pueden dejar temporalmente pequeñas alteraciones en la coloración de la piel.

Las escaldaduras con agua hirviendo o tocar accidentalmente un horno o plancha encendidos suelen provocar estas quemaduras.

  • Quemaduras de tercer grado

Las quemaduras de tercer grado (espesor total) afectan la epidermis y dermis y pueden dañar el tejido subcutáneo.

La zona afectada puede verse blanca o carbonizada y hay una pérdida de sensibilidad.

Este tipo de quemadura no suele producir dolor, porque hay una destrucción de las terminaciones nerviosas.

Estas lesiones en la piel necesitan un periodo que puede ir desde los 15 días a los tres meses para curarse.

Las quemaduras de tercer grado pueden aparecer por el contacto prolongado con fuego directo o la exposición profunda a aceite o agua caliente.

También, por tocar metal, vidrio o superficies a temperaturas muy elevadas o estar expuesto a sustancias químicas muy fuertes y corrosivas.

Otra posible causa es el paso de corriente eléctrica de alto voltaje a través del cuerpo.

  • Quemaduras de cuarto grado

Las quemaduras de cuarto grado son las más graves y pueden llegar a ser mortales.

Afectan a todas las capas de la piel, los músculos, los tendones e incluso los huesos.

Pueden estar ocasionadas por el fuego directo prolongado y a muy altas temperaturas o por la electricidad.

También, por el contacto con agentes incandescentes como minerales y plásticos a altas temperaturas.

3) Tipos de quemaduras según la extensión

En función de la superficie corporal total quemada, se puede diferenciar entre quemaduras menores, moderadas o graves.

  • Quemaduras menores

Se consideran quemaduras menores aquellas de primer o segundo grado con una extensión inferior al 10-15% de la superficie corporal total (el 10% en niños).

También, aquellas de tercer grado con menos de 1% de extensión.

  • Quemaduras moderadas

Son quemaduras moderadas aquellas de segundo grado que tienen una afectación del 15-30%.

Pertenecen también a este grupo las quemaduras de tercer grado con menos del 10% de extensión.

  • Quemaduras graves

Las quemaduras graves son aquellas de segundo grado con una extensión superior al 30% del cuerpo y, de tercer grado, con más del 10%.

Las quemaduras superficiales pueden tratarse en casa, mientras que las más profundas, extensas o localizadas en zonas críticas requieren de atención médica inmediata.

¿Qué se debe hacer en caso de quemadura? 

Las quemaduras de primer grado o de segundo grado de tipo superficial son las únicas que pueden tratarse en casa con el asesoramiento farmacéutico adecuado.

Eso sí, siempre que se trate de adultos sanos (menores de 65 años), no afecten un área extensa ni se localicen en áreas críticas. Es decir, en los ojos, la cabeza, las manos, los pies, los pliegues cutáneos y los genitales.

Si no se cumplen estos criterios, hay que cubrirlas con gasas estériles y buscar atención médica lo antes posible para recibir el tratamiento adecuado.

Así pues, lo primero que se debe hacer ante una quemadura es valorar de qué tipo se trata. 

Una vez confirmado que se trata de una lesión de primer o segundo grado superficial, estos son los pasos para seguir.

1. Sumergir la piel en agua fría

Hay que sumergir la piel afectada en agua fría durante unos veinte o treinta minutos o hasta que ceda el dolor.

Este paso debe hacerse inmediatamente después de producirse la quemadura, ya que se ha comprobado que, después de dos minutos, carece de eficacia.

Esta aplicación de frío permite reducir el dolor y la inflamación, evita que la quemadura siga aumentando de tamaño y en profundidad y acelera la curación.

En ningún caso hay que aplicar hielo ni tampoco agua congelada durante largos periodos.

2. Lavar la herida

Si es necesario, hay que retirar con cuidado los residuos que pueda haber presentes (cremas, cera depilatoria, etc.) o los restos de piel.

Esto puede hacerse directamente con agua y jabón o suero fisiológico sin que el flujo de agua incida directamente sobre el área quemada.

3. Aplicar una crema para quemaduras

Se aconseja mantener hidratada la piel dañada con productos como la vaselina o las cremas, geles o pomadas para quemaduras y heridas. 

Estos productos ayudan a prevenir la sequedad cutánea y favorecen el ambiente óptimo para la curación de la piel.

Para ello, cuentan con activos con acción reparadora y regeneradora. Entre ellos, el aloe vera o el pantenol.

Solo se indica el uso de cremas con corticoides (hidrocortisona al 1%) en los casos donde el enrojecimiento y la inflamación es persistente.

Tampoco se recomienda aplicar de forma generalizada antisépticos, antibióticos tópicos ni cremas con sulfadiazina argéntica.

4. Cubrir la lesión

Es importante proteger la quemadura y aislarla del contacto con el aire. De este modo, se facilita la curación de la herida y se previene la contaminación bacteriana,

En ese sentido, hay que cubrir la piel afectada con una gasa, venda o apósitos estériles.

5. No manipular las ampollas

Las ampollas por quemadura no deben manipularse, cortarse o "reventarse" por cuenta propia. Hay que dejarlas intactas.

Esto permite acelerar la curación, conservar húmeda la superficie de la herida y disminuir el riesgo de infección.

Tan solo se recomienda tratar las ampollas de grosor medio y siempre por parte de un profesional sanitario.

6. Supervisar la evolución de la quemadura

El dolor es esperable en caso de quemadura. De ser así, se pueden tomar analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno.

No obstante, el dolor debería ir disminuyendo y remitir sobre las 48 horas. De lo contrario, es necesario acudir al médico para que pueda valorar la quemadura.

También es fundamental saber identificar los síntomas de infección en las heridas y, en caso de que aparezcan, consultar.

Del mismo modo, hay que buscar atención médica si no se experimenta mejoría tras siete días de tratamiento.

Un tratamiento adecuado para cada tipo de quemadura 

En conclusión, saber identificar el tipo de quemadura es fundamental para iniciar el tratamiento adecuado y prevenir complicaciones. 

Mientras que las quemaduras leves pueden tratarse en casa, las más profundas, extensas o localizadas en zonas críticas exigen atención médica.

Por ello, ante cualquier duda sobre la gravedad de una quemadura, hay que buscar asesoramiento profesional.

A pesar de que son una herida frecuente, no hay que minimizarlas. Estas lesiones pueden causar secuelas importantes tanto a nivel de funcionalidad como de estética.

Autor: Laboratorios Viñas, departamento de formación.

Bibliografía

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Redacción. Quemaduras [en línea]. MedlinePlus. Biblioteca Nacional de Medicina, 2024. <https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000030.htm>

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