Cómo afecta el tabaco a la salud bucal

31 mayo 2019 | Salud bucodental

Cómo afecta el tabaco a la salud bucal

Aunque quizás los efectos del tabaco en la salud bucal no sean tan conocidos como otras de las consecuencias de este mal hábito, fumar tiene un impacto muy negativo en la cavidad oral.

En ese sentido, cabe destacar que hay una relación directa entre cáncer de boca y tabaco, siendo el tabaquismo el principal factor de riesgo, junto al alcohol, de esta enfermedad. 

No obstante, en términos de prevalencia, es especialmente relevante el daño del tabaquismo en la salud de las encías y el papel que este juega en el desarrollo y la progresión de las enfermedades periodontales

A su vez, fumar puede provocar diferentes alteraciones y lesiones en la mucosa bucal, interferir en los tratamientos odontológicos y afectar a la estética de la sonrisa. 

Esto se debe, principalmente, a las miles de sustancias tóxicas que contiene el tabaco – capaces de deteriorar el funcionamiento de casi todos los órganos y sistemas de nuestro cuerpo – y al calor que se desprende en la cavidad bucal al fumar.

Las sustancias tóxicas del tabaco y el calor que se desprende en la boca al fumar favorecen la aparición de enfermedades y lesiones en la cavidad oral.

Así pues, dado que el tabaquismo es un factor de riesgo modificable para todas estas patologías y complicaciones odontológicas, se hace necesaria una mayor concienciación acerca de las consecuencias de fumar para la salud bucodental.

Sobre todo, porque a pesar de que en España se ha observado una progresiva disminución del consumo de tabaco en los últimos 30 años, todavía hay alrededor de un 28% de fumadores habituales. De hecho, esta cifra constituye una de las más altas de la Unión Europea.

Además, cabe recordar que el tabaquismo sigue siendo la principal causa de muerte evitable por su implicación en las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

 

Efectos del tabaco en la salud bucal

Las consecuencias del tabaco en la boca pueden llegar a afectar muy negativamente a la calidad de vida de las personas fumadoras.

Esto se debe no solo a los daños que el tabaquismo causa en la propia cavidad oral, sino también a la relación que existe entre la salud bucodental y la salud en general.

En ese sentido, cabe destacar que muchas patologías tienen su origen en un mal estado de los dientes, las encías u otras estructuras bucales.  

  • Cáncer oral. Lo cierto es que hay un estrecho vínculo entre cáncer bucal y tabaco.

    De hecho, se ha comprobado que la incidencia de este tipo de tumores es mayor en grandes fumadores (más de 2 cajetillas diarias), con un aumento del riesgo a medida que aumenta el número de cigarrillos al día. También, en aquellos que fuman puro o pipa.

    Como particularidad, en el caso de cáncer oral por tabaco, los carcinomas suelen aparecer generalmente en la zona posterior lateral de la lengua y el suelo de la boca. 
  • Enfermedades de las encías. El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar gingivitis (inflamación de las encías), y que esta acabe derivando en una periodontitis (inflamación de los tejidos de soporte de los dientes).

    Como consecuencia, las personas fumadoras tienen un mayor riesgo de sufrir esta enfermedad bucal de origen bacteriano y que esta se manifieste con mayor severidad.

    En ese sentido, se estima que entre el 30% y el 40% de los casos de periodontitis crónica pueden ser atribuibles al tabaco.

    A su vez, se sabe que el número de cigarrillos consumidos y la duración del hábito tabáquico tiene un impacto directo en el grado de afectación de esta patología.

    Más allá de las molestias que causa, la gravedad de esta enfermedad de las encías reside sobre todo en su capacidad para provocar la pérdida de piezas dentales o su aflojamiento. De ahí la importancia de su prevención y tratamiento precoz.

    Sin embargo, la respuesta a los diferentes procedimientos odontológicos estará muy condicionada al mantenimiento o no del hábito de fumar.

    Finalmente, al hablar de tabaco y periodontitis, no hay que olvidar que esta patología oral puede ser origen de diferentes enfermedades sistémicas. Entre ellas, afecciones coronarias o respiratorias.

    Además, la periodontitis puede agravar la diabetes y causar un parto prematuro en las mujeres embarazadas. 
  • Afecciones bucales. Fumar altera la mucosa del interior de la boca y, por tanto, favorece la aparición de diferentes patologías como la candidiasis oral.

    Asimismo, existe un trastorno benigno conocido como palatitis nicotínica que se deriva directamente del hábito de fumar y que se caracteriza por la presencia, en el paladar, de una lesión blanca, rugosa y con pequeñas manchas rojas en forma de nódulos elevados.

    Otra enfermedad bucal vinculada al tabaquismo es la leucoplasia oral. En este caso, consiste en la formación de parches blancos y espesos en la mucosa bucal, sobre todo en el suelo de la boca. Aunque la mayoría de estas lesiones no suelen ser cancerosas, existe el riesgo de que puedan malignizarse.

    Por su parte, se cree que el hábito de fumar tiene un papel determinante en la aparición de sialoadentitis. Es decir, en la inflamación de las glándulas salivales.
  • Cambios en la saliva. Está demostrado que el tabaco influye tanto en la cantidad como en la composición de la saliva.

    Como consecuencia, la sequedad bucal es una molestia habitual entre los fumadores, así como el mal aliento (halitosis).

    Estos cambios en la saliva en las personas fumadoras pueden causar, a su vez, dificultades para masticar, hablar o deglutir, alteraciones en el sentido del gusto y el olfato, un aumento de la incidencia de caries, problemas en el caso de utilizar prótesis dentales removibles y una mayor predisposición a infecciones orales y aftas bucales.
  • Menor capacidad de cicatrización. Se sabe que fumar ejerce un efecto negativo en el proceso de curación de las heridas, incluidas aquellas que se encuentran en la cavidad oral.

    Esto implica, por tanto, una recuperación más lenta tras la extracción de un diente o después de cualquier otra cirugía bucal.
  • Mayor fracaso en los tratamientos de implantología. El uso de implantes dentales ha demostrado ser un tratamiento eficaz para el restablecimiento de la función y la estética bucal tras la pérdida dentaria. Por ejemplo, como consecuencia de una periodontitis.

    No obstante, se ha observado que, en personas fumadoras, la tasa de éxito de estos procedimientos se reduce al ser más susceptibles a experimentar complicaciones que conlleven la pérdida del implante.
  • Una sonrisa menos estética. Las manchas en los dientes por tabaco o su decoloración a un tono amarillento son un rasgo habitual entre los fumadores.

    También, el oscurecimiento de las encías, un fenómeno conocido como melanosis del fumador y que puede afectar a cualquier zona de la mucosa bucal.

    Por su parte, la contracción de la boca al fumar provoca la aparición de arrugas en el labio superior, conocidas popularmente como ‘código de barras’.

A pesar de cómo afecta el tabaco en la salud bucal, la buena noticia es que, al dejar de fumar, la mayoría de los efectos del tabaquismo a nivel oral desaparecen o se minimizan.

De hecho, la encía vuelve a su apariencia y anatomía normal tan solo un año después de abandonar el tabaco. Así pues, se va reduciendo el riesgo a sufrir enfermedades periodontales, llegándose a igualar con el de las personas no fumadoras. Al mismo tiempo, disminuye la tasa de fracaso en los tratamientos con implantes dentales.

Otro de los beneficios de dejar de fumar para la salud bucal es que las lesiones de leucoplasia oral y palatitis nicotínica decrecen o desaparecen totalmente.

También, que se restablece la cantidad y la composición de la saliva y, por tanto, mejoran las molestias como el síndrome de boca seca o la halitosis.

Finalmente, cabe destacar que dejar de fumar disminuye de forma muy evidente el riesgo de cáncer oral. Concretamente, se cree que después de entre cinco y diez años, los antiguos fumadores tienen prácticamente las mismas posibilidades de sufrir un cáncer bucal que quienes nunca han fumado.

Por todo ello, es fundamental concienciar sobre los diferentes efectos del tabaco en la boca e insistir en la necesidad de abandonar este hábito para recuperar la salud bucodental y prevenir enfermedades y complicaciones odontológicas.  

Bibliografía

ENTRADAS MÁS VISTAS

Las aftas bucales: por qué salen y cómo curarlas
Salud bucodental
Las aftas bucales: por qué salen y cómo curarlas

Las aftas bucales pueden aparecer por distintas causas. Aunque no suelen ser graves, sí acostumbran a ser muy molestas. Por ello, el tratamiento de las llagas en la boca va dirigido principalmente a calmar el dolor, acelerar su curación y prevenir recurrencias.

LEER MÁS
Boca seca: cuando la producción de la saliva no es suficiente
Salud bucodental
Boca seca: cuando la producción de la saliva no es suficiente

La sequedad bucal es una afección frecuente que, además de causar molestias en el día a día, puede favorecer la aparición de otras patologías. Por esta razón, es fundamental conocer los factores que pueden provocan la falta de saliva y aliviar sus síntomas.

LEER MÁS
5 consejos para el tratamiento de las aftas bucales
Salud bucodental
5 consejos para el tratamiento de las aftas bucales

Las aftas y úlceras bucales suelen ser dolorosas y pueden provocar molestias al hablar o comer. Por ello, se hace necesario un tratamiento que alivie sus síntomas, acelere su curación, evite infecciones oportunistas y prevenga la formación de nuevas lesiones.

LEER MÁS
Cómo actuar ante el dolor dental
Salud bucodental
Cómo actuar ante el dolor dental

La odontalgia es una afección oral muy común y motivo frecuente de consulta en la farmacia. Aunque requiere de atención odontológica, ciertas medidas de higiene bucodental y farmacológicas contribuyen a aliviar el dolor en la espera de la visita con el especialista.

LEER MÁS