5 consejos para recuperar los pies después del verano

2 septiembre 2019 | Cuidado de los pies

5 consejos para recuperar los pies después del verano

El cuidado de los pies en verano adquiere especial importancia. Principalmente, porque es en esta época del año cuando están más expuestos y, por tanto, aumenta el riesgo de sufrir afecciones y enfermedades del pie.

De hecho, son frecuentes y variadas las dolencias que, en mayor o menor grado, pueden afectar a esta parte del cuerpo después de las vacaciones. 

En primer lugar, porque con la llegada del calor los pies se destapan y se pasa de un calzado cerrado a uno descubierto. Además, se dejan de utilizar calcetines, por lo que estos dejan de estar protegidos del roce con el zapato. Como consecuencia, es mucho más fácil que puedan aparecer rozaduras y fricciones.  

Asimismo, es habitual caminar descalzo en zonas húmedas como las piscinas o las duchas públicas de la playa. De ahí que sea en esta época del año cuando más probabilidades existen de adquirir hongos en los pies u otras infecciones.

A su vez, este riesgo se ve aumentado porque hay un incremento del sudor de los pies en verano y estos soportan una mayor humedad al pasar más tiempo en remojo. Además, si no se secan bien, las posibilidades de acabar sufriendo hongos en la planta del pie, entre los dedos o las uñas aumentan significativamente.

Los pies en verano están más descubiertos y, por tanto, más expuestos a factores que pueden perjudicar su salud y apariencia

Paralelamente, hay que tener en cuenta que la exposición solar, el contacto constante con el agua o el cloro de la piscina pueden provocar una deshidratación excesiva en la piel.

 De ahí que sea habitual tener los pies secos tras las vacaciones e incluso contar con más de una uña rota. Estas, a su vez, se ven afectadas a menudo por el uso continuado de esmaltes que pueden resultar demasiado agresivos. 

Así pues, los talones agrietados y secos y las suelen ser unas de las principales preocupaciones, después del verano, en cuanto al cuidado de los pies

Finalmente, utilizar un calzado inadecuado para la estructura y la funcionalidad de esta parte del cuerpo – por ejemplo, las chanclas o las sandalias excesivamente planas y sin demasiada sujeción – puede acabar provocando diferentes dolencias.

Entre ellas, callosidades o durezas en los pies, lesiones como la fascitis plantar e incluso dolor de espalda, cadera o rodilla.

Más allá de las enfermedades del pie u otras afecciones podológicas propias de la vuelta de vacaciones, el aspecto de esta parte del cuerpo también es clave a la hora de transmitir una imagen cuidada.

Es por todo ello que saber cómo cuidar los pies es fundamental para garantizar su salud y poder mantenerlos en el mejor estado.

De este modo, a la vuelta de las vacaciones, conviene prestarles especial atención. Sobre todo, para recuperar los pies tras el verano e instaurar hábitos que puedan continuarse a lo largo del año. 

  1.  Una revisión de los pies profesional. Es conveniente acudir al podólogo tras las vacaciones para que pueda examinar los pies y realizar una quiropodia. Es decir, eliminar las callosidades y cualquier alteración de las uñas de los pies.

    Al mismo tiempo, el especialista podrá descartar cualquier disfunción o patología y, en caso de que la hubiera, prescribir el tratamiento más adecuado antes de que la molestia o enfermedad de los pies pueda complicarse. 

    También, el podólogo podrá hacer correcciones posturales, tanto en la forma de caminar como con las posturas estáticas, y determinar la necesidad o no de usar plantillas o correctores ortopédicos. 

  1. Una buena higiene e hidratación de los pies. Es importante, en la rutina de limpieza diaria, dedicar un momento a la higiene de los pies. No solo para prevenir la proliferación de bacterias y hongos que puedan causar infecciones, sino también para mantener a raya el sudor de pies y el mal olor.

    Además, lavar los pies en agua templada es un paso básico para prevenir las durezas en los pies y callosidades. Para ello, es suficiente con un jabón suave, pero ligeramente antiséptico y desodorante.

    Tras el lavado de los pies, es fundamental asegurarse de secarlos bien. De lo contrario, el exceso de humedad puede favorecer infecciones en los pies o heridas por la maceración de la piel.

    En ese sentido, hay que prestar especial atención al espacio entre los dedos.

    Asimismo, es recomendable aplicar una crema hidratante para los pies a diario. De este modo, se mantendrá la piel suave y se evitarán los talones agrietados y secos.

    Además, unos pies hidratados estarán más protegidos frente a rozaduras y ampollas.

  1. Otros tratamientos para los pies. Existen productos para el cuidado de los pies, de uso domiciliario, especialmente formulados para tratar algunas de las afecciones podológicas más comunes después del verano.

    En el caso de pies muy secos o dañados, más allá de utilizar una crema para talones agrietados, se pueden aplicar apósitos específicos que aporten una protección adicional y aceleren la reparación de la zona.

    Asimismo, las cremas exfoliantes, el raspado mecánico con piedra pómez o limas y el uso de agentes queratolíticos tópicos pueden ser de gran ayudar para eliminar las durezas y la piel callosa.

    Si el problema es el exceso sudor en los pies, una afección conocida médicamente como hiperhidrosis plantar, existen preparados tópicos destinados a combatir la sudoración y mitigar las molestias que provoca.

    Por lo general, se trata de productos con agentes antitranspirantes (controlan la producción de sudor), absorbentes (retienen la transpiración) o desodorantes (disimulan o impiden el olor a sudor); o bien una combinación de los tres.

    Otra dolencia de los pies muy habitual tras el verano son las ampollas por el uso de un calzado inadecuado.

    De ser así, hay que intentar evitar su rotura. Para ello, se pueden colocar apósitos específicos para ampollas que actúan como una segunda piel, la protegen de la fricción y alivian el dolor.

    En caso de que se rompa, hay que tratarla como una herida y, por tanto, desinfectarla para evitar una sobreinfección de la lesión. 

    Finamente, existen también cremas y geles para proporcionar alivio y frescor inmediato contra el cansancio o para combatir la hinchazón de pies en verano.

    Todos estos productos hay que aplicarlos mediante un ligero masaje sobre el dorso y la planta de los pies, evitando las zonas interdigitales.

  1. Un calzado adecuado. A la hora de elegir zapatos, hay que tener en cuenta que se trate de un calzado cómodo y adecuado a la actividad a realizar.

    Además, este debe estar diseñado de tal forma que respete la anatomía y la funcionalidad del pie.

    Es decir, no se debería usar un calzado estrecho, demasiado rígido ni excesivamente plano. A su vez, tampoco se recomiendan los tacones altos.

    Otro consejo para un buen cuidado de los pies es que los zapatos estén confeccionados preferiblemente con materiales naturales, al igual que los calcetines. 

    De este modo, se favorecerá la transpiración natural del pie y ayudará a evitar el exceso de humedad en la zona.

  1. Un cuidado de pies minucioso. En caso de que exista cierta predisposición a sufrir durezas o callosidades en los pies, conviene adquirir el hábito de acudir al podólogo con regularidad.

    No obstante, esto es especialmente importante en las personas con diabetes para evitar el desarrollo de una de las complicaciones más habituales de esta enfermedad: el pie diabético. 

    Por su parte, las personas con insuficiencia vascular periférica, arteroesclerosis u otras enfermedades cardiovasculares también deberían visitar al podólogo con frecuencia para evitar daños en esta parte del cuerpo.

Así pues, un buen cuidado de los pies después de las vacaciones es clave para poder tratar cualquier posible afección podológica y, al mismo tiempo, prepararlos para el cambio de calzado propio del otoño. 

 

Bibliografía

Bonet R. & Garrote A. Cuidado de los pies [en línea]. Farmacia Profesional, Vol. 31. Num, 4. 2017. < https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-cuidado-los-pies-X0213932417614178> 

Redacción. Consejos para el cuidado de los pies en verano [en línea]. Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana, 2015.  <https://www.icopcv.org/entrada_podologia/consejos-para-el-cuidado-de-los-pies-en-verano/>

Redacción. El exceso de calor y la humedad, principales causas de hongos en los pies en verano [en línea]. Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana, 2019.  < https://www.icopcv.org/el-exceso-de-calor-y-la-humedad-principales-causas-de-la-aparicion-de-hongos-en-los-pies-en-verano/>