Nuestro Sitio Web utiliza cookies propias y de terceros para personalizar la navegación, y mejorar sus servicios mediante el análisis de los hábitos de navegación de los usuarios. Si continua navegando, Usted acepta su uso de conformidad con nuestra Política de Cookies. Ver más información / X

Ferropenia infantil: uno de los principales problemas nutricionales en menores de 3 años en España

Ferropenia infantil: uno de los principales problemas nutricionales en menores de 3 años en España

 

El hierro es fundamental en el crecimiento, desarrollo e inmunidad del niño. De él depende que se produzcan las proteínas necesarias para transportar el oxígeno a todos los tejidos. Su déficit es la carencia nutricional de mayor prevalencia en la primera infancia en los países desarrollados. La Organización Mundial de la Salud la considera el trastorno nutricional más común y extendido. En España, concretamente, se estima que la prevalencia de ferropenia infantil es del 15%.

 

La etapa pediátrica es una etapa de especial riesgo, ya que a la alta necesidad de este elemento (crecimiento, desarrollo cognitivo, actividad física y mental elevada, menarquia, etc.) se le suma una gran pérdida en el proceso de absorción. Una dieta infantil incluso rica en hierro puede no conseguir el aporte mínimo necesario diario, ya que la absorción del hierro a través de la dieta puede llegar a ser muy baja.

 

 

Alta necesidad, baja absorción

 

Los lactantes constituyen el sector de población con mayor riesgo de sufrir una carencia de hierro. Entre los seis meses y el año de vida, época de mayor desarrollo del organismo, se necesita la cantidad más elevada de hierro y es precisamente en esta etapa cuando este déficit se hace más evidente. Estudios realizados en nuestro país refieren una prevalencia de ferropenia y anemia del 9,6% en lactantes sanos de 12 meses y de anemia del 4,3%.

Los factores de riesgo en los lactantes con más de 6 meses se deben, mayoritariamente, a una incorporación tardía de alimentos ricos en hierro (HEMO); aunque la dieta incluya mucha fruta y verdura, si no incorpora hierro del tipo HEMO, habrá un déficit.

 

En 2014, se llevó a cabo el estudio piloto Alsalma, en el que se evaluó la alimentación y consumo de nutrientes en niños españoles menores de 3 años. Los pediatras que participaron en la primera fase de este proyecto consideraron que los principales problemas nutricionales en niños menores de 3 años eran las deficiencias de hierro y vitaminas y la escasa ganancia de peso hasta los 12 meses.

 

En el niño en etapa preescolar y escolar, hay que tener en cuenta que, a menudo, aunque la dieta sea rica en alimentos que contengan hierro, puede no estar recibiendo los mínimos requeridos en una etapa en que el crecimiento, el desarrollo cognitivo y la actividad física y mental intensa incrementan su necesidad. Además, el paso a la guardería y el déficit de inmunidad propio de los niños pequeños puede provocar infecciones recurrentes. Cuando hay fiebre disminuye la absorción de nutrientes y, por ende, la absorción de hierro. Teniendo en cuenta esta circunstancia, se entiende que el paso a la guardería suponga un ascenso del índice normal de ferropenias que puede alcanzar hasta el 20%.

 

En el caso de los adolescentes, los factores más influyentes son una dieta inadecuada y la aparición de la menstruación en las niñas; éstas pierden unos 5 mg de hierro en cada menstruación, y esta situación coincide con una de las etapas de mayor desarrollo corporal, en la que el hierro es muy necesario.

 

 

Hierro Sucrosomial, una alternativa óptima a las sales de hierro tradicionales

 

La suplementación oral de hierro tradicional presenta una reducida absorción –entre el 10-20 %-, acarrea efectos adversos gastrointestinales –mala tolerabilidad gástrica e intestinal (náuseas, vómitos, estreñimiento), reacciones de oxidación del hierro con la mucosa gástrica- y un sabor metálico desagradable. Todo ello conlleva un rechazo de este tipo de tratamiento suplementario por parte de los niños, con un 30% de abandonos, con el consecuente empeoramiento de la ferropenia o de la anemia.

 

La nueva tecnología del Hierro Sucrosomial consigue una óptima absorción sin los inconvenientes del sistema tradicional, ya que el hierro pasa inalterado integrado en la estructura protectora del sucrosoma a través del tubo digestivo. El sucrosoma es absorbido directamente en el intestino, liberándose el hierro en el hígado. Tal como explicó el Dr. Germano Tarantino en el XXVI Congreso de Neonatología y Medicina Perinatal, “el Hierro Sucrosomial es una formulación y preparación innovadora, específica e inequívoca. En el centro de su estructura se encuentra el pirofosfato férrico, que es transportado en el interior de una matriz de fosfolípidos y una cubierta de ésteres de sacarosa de ácidos grasos (sucréster), lo que le confiere una elevada protección gastrointestinal y una alta biodisponibilidad”. En definitiva, una alternativa eficaz para prevenir posibles carencias de hierro, especialmente en la etapa pediátrica, dada su óptima tolerabilidad y, por tanto, mejoría en la adherencia terapéutica.

 

 

Ferrosol marca la diferencia en la suplementación de hierro infantil

 

Ferrosol, la innovadora gama de referencia en suplementación de hierro infantil de Laboratorios Viñas es el único Hierro Sucrosomial infantil con eficacia y seguridad avaladas clínicamente con más de 53 estudios y 4.541 pacientes en diferentes especialidades, incluyendo neonatología, pediatría, gastroenterología, cardiología, ginecología, hematología y nefrología. Su alto grado de absorción consigue que su biodisponibilidad sea 4,75 veces mayor a la del sulfato ferroso y al resto de sales tradicionales de hierro.

 

Se presenta en 3 formulaciones de gran aceptabilidad galénica, adaptadas a los requerimientos del niño en cualquier edad.

 

  • Gotas. Dosis recomendada 1 gota/kg/día (hierro elemento 0,7 mg/gota). Sin sabor y administrable con otros alimentos, ya que no interacciona con ellos. Hasta los 4 años.
  • Sobres. Se recomienda un sobre por día disuelto en agua. Contiene una combinación de Hierro Sucrosomial (9 mg de hierro elemento), vitaminas del Grupo B (ácido fólico, B6 y B12) y Vitamina C (36 mg) que normaliza los niveles de hierro y proporciona una acción inmunoestimulante. Con sabor a cereza. De los 4 a los 7 años.
  • Flash. Se recomienda 1 sobre/día. Es bucodispersable y no requiere agua. Contiene una combinación de Hierro Sucrosomial (12 mg de hierro elemento), todas las vitaminas del Grupo B y Vitamina C (48 mg). Con agradable sabor a cola. A partir de 8 años.

 

Además, Ferrosol no interacciona con alimentos ni fármacos; con lo cual, puede administrarse en cualquier momento del día, incluso con las comidas.

Productos relacionados

Más Compartir