Tratamiento del dolor

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El dolor es la razón más frecuente por la que un paciente solicita asistencia médica. Se define como una desagradable experiencia sensitiva y emocional que se asocia a una lesión real o potencial de los tejidos. Sin dolor, podríamos lesionarnos gravemente sin darnos cuenta o no percatarnos de algún problema de salud que requiere tratamiento.

El dolor es la causa más frecuente de incapacidad, un reto para la farmacoterapia y también para Laboratorios Viñas.

Nuestra empresa goza de una amplia experiencia en la elaboración de medicamentos y preparados destinados al tratamiento y alivio del dolor localizado por vía tópica.

Tipos de dolor

Según el tiempo de evolución, el dolor se puede clasificar como:

  • Dolor crónico: dura más de tres meses. Puede empeorar mucho debido a factores ambientales y psicológicos.
  • Dolor agudo: dura poco tiempo, menos de dos semanas. Generalmente es consecuencia de una enfermedad, inflamación o lesión tisular.

A veces es difícil diferenciar un dolor agudo de uno crónico, pues el dolor es oscilante e incluso, en ocasiones, alterna con períodos de tiempo sin dolor.

El dolor crónico en ancianos es una realidad preocupante, debido a su elevada prevalencia. En ese sentido, se estima que entre un 50 y 80% de la población mayor de 65 años presenta algún tipo de dolor en su día a día.

Otra posible clasificación del dolor tiene en cuenta su fisiología:

  • Dolor nociceptivo: es el producido por estimulación de los nociceptores, esto es, de los receptores del dolor.
  • Dolor neuropático: aquel producido por una lesión directa sobre el sistema nervioso, de tal manera que el dolor se manifiesta ante estímulos mínimos o sin ellos. Suele ser un dolor continuo.

El dolor nociceptivo, como por ejemplo el dolor articular y muscular, es una respuesta normal y fisiológica de autoprotección. Es aquél consecuencia de la estimulación de los receptores del dolor tanto en un tejido sano (dolor agudo y vital para evitar o minimizar daños) como en un tejido en estado patológico (por ejemplo, dolor en una articulación afectada por artrosis).

En cambio, el dolor neuropático es una respuesta fisiológica anormal. Se trata del dolor producido a causa de una lesión física o funcional en las propias vías de transmisión del dolor (nervios) en cualquier punto del sistema nervioso.

Dolor articular y muscular

El dolor muscular es una “señal de alarma” de un proceso patológico, por alteración de alguna de las estructuras que componen el sistema musculoesquelético. En la práctica cotidiana, las causas más frecuentes de dolor muscular son las contracturas, los calambres y las agujetas.

El dolor articular o artralgia engloba cualquier incomodidad o molestia que pueda sentirse en las articulaciones debido a una alteración de alguno de los elementos que las conforman. Es decir, cartílago, hueso, ligamentos, tendones o músculos.

Dolor neuropático

Si existe un dolor difícil de tratar, éste es el dolor neuropático. Su complejidad hace de él un reto para cualquier terapeuta. Es el único dolor que no es producido por la estimulación de nociceptores periféricos, sino que es secundario a una lesión del Sistema Nervioso Periférico o a lesiones en el propio Sistema Nervioso Central.

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