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¡Que no te pare el dolor!

09-10-2023

El lumbago es la primera causa de discapacidad del mundo, una dolencia que ya la sufren más de 600 millones de personas, tal y como publicó la revista The Lancet en un estudio reciente sobre la prevalencia de esta patología. Ante estas cifras, que van en aumento, solo cabe la prevención, que pasa por hacer ejercicio para fortalecer los músculos, evitar malas posturas (sobre todo en el trabajo) y controlar el peso, ya que el sobrepeso es el gran enemigo tanto de nuestros músculos como de las articulaciones.

El lumbago es el más conocido, pero hay otros muchos dolores musculares y articulares que nos dejan fuera de juego, en muchas ocasiones, en el momento menos esperado. Además de trabajar en la prevención, la recomendación a los pacientes es saber actuar para frenar el dolor y poder retomar la rutina lo antes posible.

La magia del calor

Aplicar calor en la zona dolorida es un complemento al tratamiento farmacológico que resulta muy efectivo. Además, el calor relaja los músculos e incluso mejora nuestro estado de ánimo al ser una sensación placentera, un extra importante cuando se siente tanto dolor.  

El motivo por el que el calor es tan efectivo es que dilata los vasos sanguíneos y facilita la circulación de la zona, aliviando así el dolor. Esto es muy positivo en dolores articulares, como la tan sufrida artrosis, o musculares como el dolor cervical, la dorsalgia o la lumbalgia. 

A la hora de aplicar el calor, podemos optar por las clásicas bolsas de agua caliente. Asimismo, también existen productos con principios activos que combinados pueden ayudar en estas situaciones. Entre ellos, ácido salicílico, alcanfor, mentol, nicotinato de metilo y salicilato de metilo.

¿Qué más puedo hacer?

Cuando aparece un dolor muscular o las articulaciones nos fallan, nuestras rutinas se nos convierten en todo un reto que no siempre es posible superar. Además, ahora, con la llegada del frío es más fácil sufrir una contractura ya que, cuando las temperaturas bajan, los músculos se contraen más e, inconscientemente, se tiende a adoptar una postura forzada.

Por eso, saber qué hacer para aliviar el dolor puede ayudarnos a recuperar nuestras actividades cotidianas en el menor tiempo posible. Estas serían unas recomendaciones básicas:

  1. Reposo relativo. Si sabemos cuál es la causa exacta del dolor (una postura concreta o realizar un ejercicio) sí se debe suspender, pero nunca llegar a inmovilizar la zona.
  2. Estiramientos. Movilizar las partes del cuerpo tensionadas con estiramientos específicos puede ser un alivio para las contracturas musculares.
  3. Masajes. Presionar la contractura en los puntos más dolorosos inhibe las terminaciones nerviosas que captan y transmiten los estímulos dolorosos. "Se puede acudir a un centro especializado o, dependiendo de la zona afectada, a veces es posible realizar un auto masaje.

Radio Salil Crema, de Laboratorios Viñas, es una crema con efecto calor para uso cutáneo con acción analgésica, antiinflamatoria y que al usarla sobre la piel la enrojece y produce sensación de calor en la zona de aplicación (acción rubefaciente). Se aplica una pequeña cantidad de crema en la zona de la piel a tratar con un suave masaje o fricción, dos o tres veces al día.

 

Fuentes:

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